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Enfoque en Responsible Horizons EM Debt Impact Fund

Enfoque en Responsible Horizons EM Debt Impact Fund

Tres años después del lanzamiento del Responsible Horizons EM Debt Impact Fund, las gestoras de cartera Rodica Glavan y Fabien Collado responden a preguntas sobre el enfoque del Fondo y lo que ofrece a los inversores.

¿Puede ofrecernos una breve visión general del Fondo? ¿Qué pretende lograr?

Creemos que la deuda de mercados emergentes ofrece más potencial que cualquier otra clase de activo para combinar rentabilidad financiera e impacto positivo. Eso es lo que pretende el Fondo: su objetivo es generar resultados medioambientales y sociales positivos junto con rentabilidad financiera, y creemos que eso es precisamente lo que hemos logrado desde su lanzamiento hace más de tres años.

Establecemos un listón muy exigente para nuestras inversiones. Cada posición debe superar nuestras evaluaciones fundamentales, tanto financieras como de impacto. Dado que la deuda de mercados emergentes ofrece una prima de rentabilidad frente a la deuda de mercados desarrollados, creemos que existe un claro argumento financiero a favor de esta clase de activo.

Desde la perspectiva de impacto positivo, los mercados emergentes concentran una proporción enorme de la población mundial, incluida la mayor parte de las personas más pobres del planeta, y abarcan además la mayor parte de la superficie terrestre. También dependen en gran medida de los combustibles fósiles para generar electricidad y pueden estar especialmente expuestos a los efectos del cambio climático. En conjunto, estos factores hacen que los mercados emergentes sean un foco natural para los inversores que buscan maximizar el impacto medioambiental y social positivo de sus fondos.

Desde una perspectiva financiera, ¿por qué considerar hoy la deuda de mercados emergentes?

Creemos que la deuda de mercados emergentes es una oportunidad de inversión sólida y convincente, que ofrece rentabilidades más elevadas que emisores de mercados desarrollados con calificación equivalente y que se beneficia de unas perspectivas positivas. Esta clase de activo también puede aportar diversificación a un fondo más amplio.

Aunque existen buenas razones para invertir en todo el universo de mercados emergentes, actualmente consideramos especialmente atractivos los bonos corporativos. Por lo general, estos ofrecen mayores rentabilidades que sus homólogos de mercados desarrollados (véase la Figura 1), principalmente por una prima de riesgo estructural en estos países y por una menor demanda de los inversores, más que porque la calidad crediticia de los emisores sea inferior. Muchas empresas de mercados emergentes son líderes globales, con ingresos en dólares estadounidenses, buen acceso a los mercados de capitales y un enfoque conservador del endeudamiento (véase la Figura 2).

El contexto actual de demanda y oferta para los emisores corporativos de mercados emergentes también es, en nuestra opinión, muy favorable. Se prevé que la emisión neta siga siendo negativa por quinto año consecutivo y, históricamente, la demanda ha sido elevada cuando el crecimiento de los mercados emergentes supera al de los mercados desarrollados, las rentabilidades han sido sólidas y el apetito global por el riesgo es positivo; creemos que hoy se dan las tres condiciones. El alza de los precios de los metales y unos mercados del petróleo moderados también crean un entorno favorable para los emisores de mercados emergentes.

Gracias a estos factores de corto y largo plazo, creemos que los inversores pueden aspirar a mayores rentabilidades sin asumir más riesgo de crédito ni renunciar a la diversificación.
 


¿Cuál es su definición de un «bono de impacto»?

Un bono de impacto especifica que sus ingresos se utilizarán para generar un impacto medioambiental o social positivo. También se conocen habitualmente como bonos de «uso de los ingresos» (use of proceeds). Entre los tipos más comunes se encuentran los bonos verdes, los bonos sociales y los bonos de sostenibilidad.

Es importante destacar que también creemos que puede apoyarse un impacto positivo mediante la inversión en algunos bonos convencionales. A estos los llamamos «emisores de impacto», y los definimos como empresas que tienen al menos

el 50% o más de sus ingresos vinculados a actividades consideradas con impacto medioambiental y/o social positivo, y que no muestran una desalineación material con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU.

El Fondo se centra en bonos de impacto y, a la vez, asigna parte de la cartera a deuda convencional de emisores de impacto, con el fin de lograr un mayor grado de diversificación junto con un perfil de impacto más amplio.

¿Cómo describiría el mercado de bonos de impacto?

En los últimos años se ha producido una rápida expansión del universo de bonos verdes, sociales y de sostenibilidad (véase la Figura 3). Los emisores abarcan desde compañías con modelos de negocio orientados a generar impacto positivo, hasta emisores soberanos y supranacionales que pueden emitir bonos cuyos ingresos se destinan a una función específica o a un proyecto de impacto concreto.

Esto significa que los inversores centrados en el impacto disponen ahora de un mercado amplio y líquido del que seleccionar oportunidades de inversión que busquen un impacto positivo y presenten características de inversión atractivas.

El enfoque amplio del Fondo implica que podemos orientar la inversión hacia distintos tipos de proyectos (alineados con diferentes temáticas dentro de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU) y, al mismo tiempo, buscar diversificación desde el punto de vista financiero.

Creemos que existe una demanda sustancial de este tipo de emisiones. En los últimos años, en los mercados emergentes, la emisión de bonos de impacto ha representado en torno a una quinta parte de la emisión total de bonos corporativos (véase la Figura 4). Dado que los bonos de impacto gozan de una alta demanda por parte de los inversores, las entidades tienen incentivos para emitir bonos de impacto en lugar de bonos convencionales.

Cabe destacar que un bono de impacto puede ser equivalente a un bono convencional emitido por la misma entidad, con características de riesgo/rentabilidad similares, aunque con un compromiso adicional de impacto. Por ello, un fondo de bonos convencionales podría decidir invertir en un bono de impacto basándose únicamente en sus características financieras.
 


¿Cómo limita el enfoque de impacto del Fondo el universo invertible?

Contamos con una lista clara de exclusiones que se aplica a todos nuestros fondos Responsible Horizons. Estas exclusiones incluyen inversiones en sectores con un impacto medioambiental negativo material, como la minería de carbón y la generación eléctrica con carbón; y también excluimos emisores con, en nuestra opinión, una participación significativa en ámbitos con un impacto social negativo, como la producción de tabaco y la fabricación de armas.

Un punto crucial es que creemos importante no limitarse a aceptar una etiqueta, sino realizar la debida diligencia para entender el impacto real que probablemente tendrá una inversión, con el fin de evitar el greenwashing. Evaluamos los bonos de impacto y les asignamos una calificación interna: rojo, verde claro o verde oscuro. Un bono de impacto que reciba una calificación roja no es elegible para su inversión por parte del Responsible Horizons EM Debt Impact Fund.

Nuestro análisis sugiere que la aplicación de las exclusiones anteriores reduce nuestro universo invertible en torno a un 32%.

En nuestra experiencia, esto no supone un obstáculo material para que el Fondo trate de lograr impactos medioambientales y/o sociales positivos mientras genera una rentabilidad financiera.

¿Cómo analizan los bonos de impacto?

Hay tres áreas principales frente a las que evaluamos los bonos de impacto utilizando nuestro marco: desempeño ESG, principios del marco del bono e impacto del bono. El objetivo clave es evitar el greenwashing, que definimos como cualquier comportamiento o actividad que pretenda dar la impresión de que una compañía hace más para apoyar o proteger el medioambiente de lo que realmente hace. Este principio también puede extenderse a bonos de impacto con un enfoque social.

En primer lugar, revisamos el desempeño ESG global del emisor, lo que incluye evaluar su estrategia de sostenibilidad y los «ingresos de impacto» generados, y realizamos la debida diligencia para valorar si el emisor está causando algún perjuicio significativo.

También evaluamos el marco general asociado al bono de impacto, basándonos en los Green Bond Principles, Social Bond Principles y Sustainability Bond Guidelines de la ICMA. Nuestro objetivo es ir un paso más allá de estos principios para fomentar las mejores prácticas y tratar de asegurar que se está logrando un impacto positivo.

Entre los elementos que esperamos ver se incluyen las categorías de proyectos que se financiarán con los ingresos del bono y una descripción de qué proyectos se considerarían dentro de cada categoría. Para reforzar el marco, esperaríamos niveles mínimos o umbrales adecuados para las categorías, alineados con taxonomías oficiales o de mercado. También esperaríamos que, como mínimo, el marco del emisor incluya un proceso sólido e independiente, con una descripción de los pasos que se siguen para evaluar y seleccionar proyectos elegibles.

En cuanto al impacto real del bono, realizamos una evaluación cualitativa y cuantitativa. La evaluación cualitativa puede considerar, por ejemplo, si la emisión supone un cambio significativo o si simplemente refleja una situación de «business as usual». La evaluación cuantitativa puede considerar métricas específicas relativas a impactos medioambientales o sociales positivos o negativos.

Observamos que la disponibilidad de datos relevantes ha mejorado de forma significativa, y esperamos que continúe haciéndolo, impulsada por requisitos regulatorios o legales de divulgación y por estándares centrados en la emisión de bonos de impacto. Dicho esto, cuando consideramos que las métricas son necesarias para evaluar un bono de impacto y no están disponibles a través de nuestros proveedores de datos habituales, por lo general buscamos obtenerlas por nuestra cuenta.

¿Cómo han influido sus evaluaciones de bonos de impacto en su enfoque?

Hemos estado evaluando bonos de impacto en Insight desde 2017 y, durante ese tiempo, hemos analizado varios cientos de bonos. A modo ilustrativo, en 2025 analizamos los marcos de bonos de impacto de 178 emisores únicos, que cubrían 1.198 bonos individuales.

De esos marcos, el 12% no cumplió nuestros criterios de impacto, lo que significa que no eran elegibles para su inclusión en nuestras estrategias Responsible Horizons.

¿Puede dar algunos ejemplos de lo que ha contribuido al rendimiento del Fondo desde su lanzamiento?

Un ejemplo es Benín, que en 2021 fue el primer país africano en emitir un bono soberano vinculado a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU. En aquel momento registró una fuerte demanda, pero las dinámicas más amplias del mercado llevaron posteriormente a que cayera, junto con la mayor parte de la deuda soberana africana. Empezamos a construir una posición sobreponderada en 2023 y la incrementamos en 2024. Lo hicimos dada nuestra evaluación positiva de los fundamentales económicos de Benín, su gobernanza y sus políticas innovadoras, así como por lo que considerábamos una rentabilidad atractiva. Durante el periodo, el precio “cash” del bono se recuperó y empezamos a realizar beneficios de nuestra sobreponderación en 2025.

En nuestra opinión, Benín demuestra un compromiso sostenido con la Agenda 2030: tras su bono de 2021, en septiembre de 2025 lanzó un Marco Nacional de Financiación Verde, que Insight calificó como verde claro dentro de nuestro marco propio de evaluación de impacto. El marco de 2025 se beneficia de una gobernanza sólida, un periodo retrospectivo claro, categorías de proyectos elegibles bien definidas y alineación con los umbrales y exclusiones de la Taxonomía de la UE, lo que respalda un despliegue creíble y focalizado de capital verde. Este tipo de inversión —que consideramos con potencial tanto de rentabilidades financieras atractivas como de resultados medioambientales y sociales positivos— es lo que buscamos.

En el ámbito corporativo, un ejemplo reciente es Axian Telecom. Consideramos que una nueva emisión en 2025 tenía una valoración atractiva y, posteriormente, añadimos a nuestra posición. Según nuestro análisis, aunque el bono es convencional y no está vinculado explícitamente a proyectos con resultados sostenibles definidos, Axian incrementa el acceso a redes móviles en regiones insuficientemente atendidas y su actividad se alinea con el ODS 9 de la ONU (industria, innovación e infraestructura). La compañía ofrece una gama de servicios e infraestructuras de telecomunicaciones y digitales en África y el Océano Índico. Nuestras posiciones han contribuido positivamente al rendimiento del Fondo desde que invertimos (a 31 de diciembre de 2025).

¿Qué impactos positivos ha apoyado el FONDO desde su lanzamiento?

El Fondo ha invertido en bonos que respaldan una amplia gama de proyectos alineados con los ejes de personas, planeta y prosperidad. Entre los ejemplos del impacto positivo del Fondo se incluyen su apoyo a la generación de energía renovable de 788 MWh por cada millón invertido, equivalente al consumo energético de 42 hogares durante un año; y la evitación de 444 toneladas métricas de CO2e por cada millón invertido, equivalente a retirar 104 coches de la circulación (fuente: Insight, Luxembourg Green Exchange, a 31 de diciembre de 2025). Esperamos que el impacto sea materialmente mayor, dado que algunos de los bonos en cartera aún no han informado sobre el impacto de sus proyectos.

Buscamos alinear nuestras posiciones con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU. A finales de 2025, las posiciones del Fondo se alineaban principalmente con los ODS de la ONU centrados en energía asequible y no contaminante; industria, innovación e infraestructura; y ciudades y comunidades sostenibles (véase la Figura 5). Tratamos de evaluar el impacto que el Fondo está generando a lo largo del tiempo y proporcionar a los inversores informes anuales que ilustren el impacto de nuestras posiciones. Creemos que nuestro enfoque —incluidas nuestras evaluaciones de bonos de impacto para evitar el greenwashing— puede aportar tranquilidad a los inversores, ya que el Fondo busca lograr impactos medioambientales y/o sociales positivos mientras genera potencialmente una rentabilidad financiera. Al combinar disciplina financiera con impacto medible, el Responsible Horizons EM Debt Impact Fund ejemplifica lo que debería ser un fondo moderno de renta fija sostenible: innovador, transparente y transformador.
 


Consulte el folleto, el KID/KIID o el KFS (cuando corresponda) y el resto de documentación del fondo para obtener la lista completa de riesgos y antes de tomar cualquier decisión de inversión. Los documentos están disponibles en inglés y en determinados idiomas locales seleccionados donde el fondo esté registrado. Visite bny.com/investments.
 


El valor de las inversiones puede bajar. Es posible que los inversores no recuperen el importe invertido. Los ingresos procedentes de las inversiones pueden variar y no están garantizados.

Objetivo de inversión

Lograr impactos medioambientales y/o sociales positivos a la vez que se genera una rentabilidad total compuesta por ingresos y crecimiento del capital mediante la inversión en deuda de mercados emergentes, valores relacionados con deuda e IED relacionada.

Índice de referencia de rendimiento

El Fondo medirá su rendimiento frente al J.P. Morgan EM Credit Green, Social and Sustainability Bond Diversified Index (USD Hedged) (el «Índice de referencia») con fines comparativos. No obstante, el Gestor de Inversiones no pretende alinear el rendimiento del Fondo con el del Índice de referencia y el rendimiento del Fondo y del Índice de referencia puede diferir de forma significativa. El Fondo se gestiona activamente, lo que significa que el Gestor de Inversiones tiene discrecionalidad para invertir fuera del Índice de referencia sujeto al objetivo y la política de inversión. El Fondo tiene un estilo de inversión no restringido y, por tanto, no tendrá en cuenta el Índice de referencia al seleccionar las inversiones del Fondo.

Riesgos clave de inversión

  • Riesgo de objetivo/rendimiento: No existe garantía de que el Fondo alcance sus objetivos.
  • Riesgo de concentración geográfica: Cuando el Fondo invierte de forma significativa en un único mercado, esto puede tener un impacto material en el valor del Fondo.
  • Riesgo de derivados: Los derivados son muy sensibles a cambios en el valor del activo del que deriva su valor. Un pequeño movimiento en el valor del activo subyacente puede provocar un gran movimiento en el valor del derivado. Esto puede aumentar la magnitud de pérdidas y ganancias, haciendo que el valor de su inversión fluctúe. Al utilizar derivados, el Fondo puede perder significativamente más que el importe invertido en derivados.
  • Riesgo de cambios en los tipos de interés e inflación: Las inversiones en bonos/valores del mercado monetario se ven afectadas por las tendencias de tipos de interés e inflación, que pueden afectar negativamente al valor del Fondo.
  • Riesgo de calificaciones crediticias y valores sin calificar: Los bonos con baja calificación crediticia o sin calificación tienen un mayor riesgo de impago. Estas inversiones pueden afectar negativamente al valor del Fondo.
  • Riesgo de crédito: El emisor de un valor mantenido por el Fondo puede no pagar ingresos o no devolver el capital al Fondo cuando corresponda.
  • Riesgo de mercados emergentes: Los mercados emergentes conllevan riesgos adicionales debido a prácticas de mercado menos desarrolladas.
  • Riesgo de cobertura de la clase: Para clases cubiertas, la estrategia de cobertura se utiliza para reducir el impacto de los movimientos de tipo de cambio entre la divisa de la clase y la divisa base. Es posible que no lo consiga por completo debido a factores como los diferenciales de tipos de interés.
  • Riesgo de divisa de la clase: Cuando una clase está denominada en una divisa distinta de la divisa base del Fondo, los cambios en el tipo de cambio entre la divisa de la clase y la divisa base pueden afectar al valor de su inversión.
  • Riesgo de la Regla Volcker: Bank of New York Mellon Corporation o una de sus filiales («BNYM») ha invertido en el Fondo. Como resultado de las restricciones de la «Regla Volcker», adoptada por reguladores de EE. UU., BNYM debe reducir su porcentaje de participación para que sea inferior al 25% del Fondo, por lo general, dentro de los tres años posteriores al establecimiento del Fondo (periodo que comienza cuando el gestor del Fondo empieza a realizar inversiones para el Fondo). Los riesgos pueden incluir: BNYM puede poseer inicialmente un porcentaje proporcionalmente mayor del Fondo y cualquier reducción obligatoria puede aumentar la rotación de la cartera del Fondo, lo que resultaría en mayores costes, gastos e impuestos. Los detalles de la inversión de BNYM en el Fondo están disponibles previa solicitud.
  • Riesgo de CoCo: Los valores contingentes convertibles (CoCo) se convierten de deuda a capital cuando el capital del emisor cae por debajo de un nivel predefinido. Esto puede provocar que el valor se convierta en acciones a un precio con descuento, que el valor del instrumento se amortice (temporal o permanentemente) y/o que los pagos de cupones cesen o se difieran.
  • Riesgo de contraparte: La insolvencia de cualquier institución que preste servicios como custodia de activos o actúe como contraparte en derivados u otros acuerdos contractuales puede exponer al Fondo a una pérdida financiera.
  • Riesgo del enfoque de inversión ambiental, social y de gobernanza (ESG): El Fondo sigue un enfoque de inversión ESG. Esto significa que se consideran factores distintos del rendimiento financiero como parte del proceso de inversión. Esto conlleva el riesgo de que el rendimiento del Fondo se vea afectado negativamente debido a restricciones en su exposición a determinados sectores o tipos de inversión. El enfoque adoptado puede no reflejar las opiniones de un inversor en particular. Además, al seguir un enfoque de inversión ESG, el Fondo depende de información y datos de terceros (que pueden incluir proveedores de informes de investigación, filtros, calificaciones y/o análisis, como proveedores de índices y consultores). Dicha información o datos pueden ser incompletos, inexactos o inconsistentes.

El Fondo tiene como objetivo la inversión sostenible conforme al Artículo 9 del Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles de la UE (SFDR). El Fondo está sujeto y se gestiona para lograr el cumplimiento de las Directrices de la ESMA sobre denominación de fondos ESG y relacionada con la sostenibilidad.

Asignación mínima a inversiones sostenibles SFDR: 80% del VNA

El Fondo invertirá en tres tipos de Inversiones Sostenibles SFDR:

  • Bonos de impacto de uso de los ingresos (use of proceeds) cuyos ingresos se aplicarán exclusivamente a financiar o refinanciar, parcial o totalmente, proyectos con impactos medioambientales y/o sociales positivos, utilizando los ODS de la ONU como guía para objetivos medioambientales y/o definidos como «actividades económicas medioambientalmente sostenibles» por el Reglamento de Taxonomía de la UE.
  • Valores de deuda emitidos por emisores de impacto en los que al menos el 50% de las fuentes de ingresos del emisor estén vinculadas a actividades medioambientales y/o sociales positivas que contribuyan a los ODS de la ONU o en los que al menos el 50% de sus actividades económicas cumplan con el Reglamento de Taxonomía de la UE.
  • Valores de deuda emitidos por emisores en mejora en los que los planes básicos de inversión (que afectan al menos al 50% de los ingresos del emisor, del gasto de capital y/o del gasto operativo, incluidos los costes no capitalizados que representen investigación y desarrollo) cumplan con el Reglamento de Taxonomía de la UE.

Principales incidencias adversas (PAI)

Los impactos adversos de las decisiones de inversión sobre los factores de sostenibilidad se consideran para este Fondo desde la perspectiva del perjuicio que las posiciones de inversión podrían causar externamente a los factores de sostenibilidad, y qué medidas se toman para mitigar dicho perjuicio.

Elementos vinculantes de la estrategia de inversión del Fondo

El Fondo:

  • Invertirá al menos el 80% del VNA en Inversiones Sostenibles SFDR.
  • Invertirá al menos el 50% del VNA en bonos de impacto de uso de los ingresos (use of proceeds).
  • El Gestor de Inversiones utiliza su propia investigación y análisis de crédito para calificar los bonos de impacto de uso de los ingresos (use of proceeds) tal como se describe en el Suplemento, y no invertirá en bonos de impacto de uso de los ingresos que estén calificados como rojo (es decir, la peor calificación).
  • Aplicará las exclusiones del índice de referencia alineado con París (PAB), según se menciona en las Directrices de la ESMA sobre denominación de fondos ESG y relacionada con la sostenibilidad, excluyendo inversiones que proporcionen exposición a:
  • Empresas implicadas en cualquier actividad relacionada con armas controvertidas.
  • Empresas implicadas en el cultivo y la producción de tabaco.
  • Empresas que el Gestor de Inversiones, a su entera discreción, considere que infringen los principios del Pacto Mundial de las Naciones Unidas (UNGC) o las Directrices de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para Empresas Multinacionales.
  • Empresas que obtengan el 1% o más de sus ingresos de la exploración, minería, extracción, distribución o refino de carbón térmico y lignito.
  • Empresas que obtengan el 10% o más de sus ingresos de la exploración, extracción, distribución o refino de combustibles de petróleo.
  • Empresas que obtengan el 50% o más de sus ingresos de la exploración, extracción, fabricación o distribución de combustibles gaseosos.
  • Empresas que obtengan el 50% o más de sus ingresos de la generación de electricidad con una intensidad de GEI superior a 100 g CO2e/kWh.

El Fondo aún puede obtener exposición a emisores corporativos que, de otro modo, estarían excluidos conforme a las exclusiones PAB anteriores si:

  • Las inversiones son en Bonos Verdes Europeos; o
  • Las inversiones son en instrumentos de uso de los ingresos distintos de los Bonos Verdes Europeos que el Gestor de Inversiones determine, a su entera discreción, que, tras un análisis “look-through”, no financian ninguna de las actividades mencionadas en las exclusiones PAB.
  • Asimismo, se excluirán de la inversión emisores corporativos que, a juicio del Gestor de Inversiones:
  • Obtengan más del 5% de sus ingresos de la extracción de carbón metalúrgico, salvo que la exposición se obtenga mediante bonos de impacto de uso de los ingresos;
  • Obtengan más del 10% de sus ingresos de la generación de energía con carbón;
  • Obtengan más del 5% de sus ingresos del juego;
  • No tengan exposición a emisores que obtengan más del 5% de sus ingresos de su participación en la generación de energía nuclear, salvo cuando, a juicio del Gestor de Inversiones: (i) cumplan los requisitos de seguridad nuclear y medioambiental; y (ii) los instrumentos adquiridos sean bonos de impacto de uso de los ingresos; y (iii) los instrumentos adquiridos no financien específicamente actividad nuclear.

Reglamento de Taxonomía de la UE

El Fondo no tiene intención de considerar los Criterios de la UE para Actividades Económicas Medioambientalmente Sostenibles establecidos por el Reglamento de Taxonomía de la UE.

Para más información, consulte el Folleto y las Divulgaciones relacionadas con la sostenibilidad disponibles en www.bny.com/investments.

El Fondo no está sujeto a los requisitos de etiquetado de inversión sostenible y divulgación del Reino Unido.


3145300 Exp: 20 septiembre 2026

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